La Iluminación: sin ella no hay fotografía.
Veamos, la luz se encuentra por todos lados y en todas sus formas. Ya sea por un lado, por arriba, por abajo, y por detrás. La luz es importante, ya sea con días soleados, con luz de luna, incluso nublados.
Obviamente, depende por donde salga la luz para saber qué movimiento de cámara debemos hacer. Por tal motivo explicaré cómo y para qué sirve la manera en que tengamos la luz. Así ustedes podrán conocer más sobre las cualidades de la luz y les ayudará a aprovecharla de mejor manera.
Iluminación en días nublados.
Cuando está nublado la luz entra por todas partes. Lo interesante acá es que no hay muchas sombras de las que debamos preocuparnos, la luz es ligera, es uniforme cuando cae en los objetos, mejora el aspecto de las personas que vamos a fotografiar y los colores que evoca son sutiles.
Iluminación de frente.
Este tipo de iluminación es la más sencilla, la más predecible y fácil de utilizar. Otorga más brillo a los colores. Además de abarcar todo el lateral del sujeto que estemos viendo proyecta las sombras detrás del objeto o sujeto de manera que no aparecen en la imagen. Por otro lado, aplana el aspecto de los objetos que fotografiemos.

Iluminación a contraluz.
Este tipo de luz en maravillosa sabiéndose aprovechar. Ilumina la parte posterior del objeto o del sujeto. Nos proyecta bellas sombras hacia la cámara que le dará profundidad a la escena. Ayuda a delinear al sujeto con una luminosidad que lo hace resplandecer (deberás usar el flash al fotografiar personas). Puedes permitir tomas subexpuestas para crear lindas siluetas.
Iluminación de lado.
Este tipo de luz da fuerza a la imagen, pero las sombras pueden ocultar algunos detalles. Ilumina un costado de su sujeto, dándole mayor dimensión al mismo. También ayuda a dar forma y textura a lo que fotografíes.



