A pesar de ser objetos considerados como no funcionales, el escultor ensenadense Sebastián Beltrán dice que su arte urbano es funcional, simbólico y elemental, además de que sirven para adornar la casa.
Tras presentarse a principios del mes de mayo en la mesa de discusión “Realidades de la Comunicación en perspectiva” para el Foro Internacional FACETAS 2008 de la UABC, el escultor ensenadense Sebastián Beltrán dijo que su obra de piezas minimalistas son extrañas, funcionales, simbólicas, elementales, así como naturales y artificiales, los cuales pueden adornar un hogar.

Con la idea de que menos es más, el escultor expresó que su trabajo natural urbano comunica y transforma lo cotidiano en alegorías de contexto, humor y conciencia, pues crea de objetos “vivos” que varían de su expresión, los cuales despiertan sentidos de quienes los utilizan.
Por otro lado, indicó que hoy en día, artistas de todos géneros tienen como meta alcanzar y comunicar la máxima expresividad a través de sus creaciones, ya que lo que antes era austero, sobrio o sencillo, hoy es minimalista.
Destacó que lo anterior es debido a que los medios de comunicación en sus distintas vertientes han saturado de imágenes, formas y sonidos, por lo que el arte minimalista, ya sea en escultura o diseño industrial ha venido reducir o depurar lo mencionado, en pocas palabras, se trata de restar y dejar sólo lo necesario.
Hay que resaltar, que el arte minimalista llegó al mundo con la evolución de la arquitectura y las artes en general de los años 60, pues tras la repetición cíclica de las piezas y elementos, el arte tuvo un momento de crisis de identidad, lo que hizo que los artistas replantearan lo que estaban elaborando, para comenzar a crear objetos sobrios, donde la ornamenta era hecha a un lado y lo esencial bienvenido.
Es así como en el siglo XX, entre sesentas y finales de los setentas, las líneas eran distintas, alternativas y radicales; la simplicidad de los elementos ya eran influencia para que aparecieran las corrientes minimalista y arte pop, las cuales tienen mínimos grados estéticos.

Ya en este siglo, el ensenadense Sebastián Beltrán dice que sus esculturas son reflejo de “una sociedad natural urbana, contemporánea, en donde lo práctico va acompañado de lo inusual y antiguo, pero recobrando las formas”.
A pesar de que la gente común llama a este tipo de objetos no funcionales y caros, este escultor dice que desde el momento que la persona lo ve y le gusta, ya es funcional. Más sobre el escultor Sebastián Beltrán:
Nacido en la ciudad de Ensenada hace 35 años, radicado en Tijuana hace cuatro años, casado y a punto de ser padre, el artista plástico Sebastián Beltrán ha realizado diversos estudios sobre el mismo, como los Talleres de escultura y pintura con los maestros Humberto Naranjo y Elva Garma en el Centro de Artes Visuales de Aguascalientes en 1991-1992.
Asimismo, entre 1992 y 1993, fue alumno del taller de escultura impartido por Tomás Morado y Francisco Pichardo en la Universidad de Guanajuato, y un año más tarde, estudia un diplomado en Historia del Arte con el especialista Abel Alemán en la Universidad Autónoma de Aguascalientes.
Ya para 1997 toma en el Centro Cultural Tijuana (Cecut), el curso “El arte de vivir del Arte“, donde el maestro Felipe Ehrenberg; para 2000 asiste al curso-taller de escultura en la UABC de Tecate, donde Antonio Nava fue el ejecutor, un año después viaja a Italia para ingresar al laboratorio de escultura “Nicoli” en Carrara.
Por otra parte, hay que destacar que Beltrán ha expuesto en cinco ocasiones de manera individual y otras cinco colectivas, como su última en el 2006 en la galería” La Caja”, en Tijuana; en el 2003 expone su obra titulada “Gesta” en la Galería “Polen” de Guanajuato, entre otras en Valle de Guadalupe, Adobe Guadalupe y en la Galería de la Ciudad, en este municipio.
Además ha obtenido distintos premios y menciones honoríficas en las bienales de Escultura del Noroeste, la Plástica de Baja California, la Universitaria “Concreto y Metal” y en el XII Encuentro Nacional de Arte Joven de Aguascalientes.

Características principales del minimalismo:
Las características de este arte, que comenzó a ser utilizado entre la década de los 60 y 70, tenemos a la geometría elemental, austerismo, colores primarios, monocromatismo y la repetición.
De esa forma, una pieza minimalista es una composición tridimensional sencilla, de formas geométricas rectilíneas y regulares sin efectos de composición y/u ornamentación, es decir, lo habitual.
Según expertos, esta corriente desborda géneros artísticos considerados desde un punto de vista tradicional, ya que no es, en sentido estricto, ni pintura ni escultura; no es pintura porque las obras tienen volumen y dimensiones; no es escultura porque pese al volumen y el carácter tridimensional, las obras carecen de partes, de composición.
En resumen el minimalismo es:
Abstractismo y austeridad. El uso de materia industrial y literal. Concentrar la superficie frente al interior. El descentramiento y la deshumanización
Dejar atrás las tradiciones y utilizar la vanguardia.



