La labor fundamental del diseño industrial, es facilitarnos las cosas, bajo una apariencia atractiva para hacernos la vida más cómoda.

Aquí os muestro un accesorio, que sirve para utilizarlo como trípode fotográfico. Quien no tiene verdaderos quebraderos de cabeza a la hora de llevar la cámara a ciertos sitios y sacar fotografías.
Pues bien, se trata de un adaptador que se puede acoplar a cualquier botellín y está espacialmente pensado para fotografías en locales hosteleros, conciertos, playas, terrazas, etc.. Vamos, esos sitios en los que uno se toma una bebida refrescante mientras saca fotos.
El adaptador es standar y cuesta 10 euros. Soluciones para tu vida diaria.
Información: Charles & Marie
Via / Compradicción
Camionética /Fuente de referencia.
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