Reciclaje y buenas ideas

Muchas veces encontramos buenos ejemplos en los que el reciclaje y las buenas ideas se unen para ofrecernos proyectos interesantes que podemos llevar a cabo con el menor gasto posible por nuestra parte. Con un poco de ingenio y buen hacer en esto del bricolaje, podemos utilizar materiales de desecho que nos daban un servicio determinado, para de esta manera convertirlos en utensilios que pueden formar parte de nuestra vida cotidiana.
Este es el caso de este carrito de la compra de supermercado que ha sido sometido a diversas variaciones para convertirse en distintos elementos de mobiliario como un sillón con lámpara y mesita o incluso un columpio. Como podéis apreciar, de un mismo objeto se pueden crear distintas aplicaciones que lo reinventan y le dotan de nuevas prestaciones.
En la página de Ramon Coronado podéis apreciar las adaptaciones de esta pieza de mercado negro, así como su proceso de fabricación.
Mira y calla / Fuente de referencia.





