
Dicen que en esta vida por probar no pasa absolutamente nada, de hecho incluso se pueden conseguir cosas sorprendentes como la que se le ha ocurrido al artista alemán Frank Bolter, para realizar una especie de performance en el Támesis londinense.
Como podéis apreciar en la imagen (y podéis estar seguros de que no es un montaje), se trata de un señor sobre un barco de papel de unos 5,4 m. de longitud, ese tipo de barquitos que hacíamos de pequeños para ver como navegaban por la bañera esperando deseosos de que no se hundieran.
Pues bien, Bolter utilizó el mismo cartón que se usa para fabricar los tetrabriks de leche o zumos por ser más consistentes que el papel convencional y el resultado no fue del todo desastroso ya que flotar, lo que se dice flotar, lo hacía aunque con ciertas dificultades.
El nombre que se le dio a este barco de papel fue “HMS Origami“, sin duda un nombre muy apropiado para la puesta en escena sobre el famoso río de Londres.
Más información en el Daily Mail.
Gizmodo / Fuente de referencia.

Me sorprendió especialmente una noticia que leí en el blog de Kirai. Se trata de un patito de goma gigante que apareció en la bahía de Osaka (Japón).
Imaginaros por un momento que ese patitio de goma del baño se hace mayor y decide independizarse y conocer mundo. Pues ese es el concepto que el artista holandés Florentijn Hofman ha desarrolllado para crear su pato de goma navegante. Para los transeuntes de algunas ciudades esto de ver un patito de goma flotando en la ria, representa romper con la monotonía a la vez que asombra con ternura a quien lo observa.
El patito en cuestión es un inflable gigante que se coloca estrategicamente en la ciudad donde se quiere mostrar, no os penséis que dentro va alguien dirigiéndolo. Parece ser que este no es el único proyecto sorprendente de Hofman ya que acostumbra a su público con otros performances de la misma índole, los cuales no provocan indiferencia en el espectador.
El patito ya ha visitado otras ciudades y parece que su gira no ha terminado todavía. Estar atentos porque posiblemente el día menos pensado ameriza en vuestra ciudad.
En la web de Hofman, podréis ver más fotografías del curioso patito encantador.
Kirai / Fuente de referencia.